Aprovechamos que ha llovido y observamos cómo algunos caracoles han llegado a nuestro patio.
Los alumnos, muy curiosos, querían ver sus tentáculos y, por eso, pacientes, los hemos mirado durante un buen rato. Despacio, el caracol ha ido saliendo del caparazón. Gracias a esto hemos explicado que sus ojos están al final de estos tentáculos que sobresalen de su cabeza. Además, nos hemos dado cuenta cómo se desplazaban, hemos podido cogerlos con mucha cura y analizarlos de más cerca.
Con este momento sencillo, espontáneo e inesperado, los pequeños han comprendido la importancia de respetar los animales y darles el espacio que necesitan. ¡Los hemos observado y cuidado con mucho de afecto!

Català
Español