En la etapa de Educación Infantil, cada día se practican actividades de la vida diaria en el aula de comunidad infantil. Los martes, aprovechando que comerán un huevo duro durante la comida, los alumnos aprenden a pelar su propio huevo.Este proceso empieza por la mañana, cuando van a la cocina con un recipiente para poner los huevos. A continuación, los llevan al aula para empezar a trabajar. Cada alumno tiene la oportunidad de pelar su huevo duro, poniendo énfasis en la cura y precisión para aprovecharlo al máximo. Una vez han acabado de pelar el huevo, los alumnos vuelven a la cocina para que los responsables de cocina guarden los huevos a la nevera hasta la hora de comer.La actividad ya hace unos meses que se practica, y los resultados no han tardado a aparecer. Los alumnos cada vez lo hacen con más cura y atención. Los objetivos que se pretenden conseguir con esta actividad son facilitar que los alumnos desarrollen el uso de la pinza, mejorar la habilidad motriz y la coordinación ojo-mano, así como trabajar buenos hábitos de higiene y de alimentación saludable. En este sentido, el resultado de esta actividad ha permitido a los alumnos aprender a comer mucho mejor el huevo duro, convirtiéndose en una actividad fácilmente aplicable a casa.
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